Sucedió durante un debate en el pleno del Ayuntamiento de la capital
extremeña. El portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida en el
Ayuntamiento de Badajoz, Manuel Sosa, y el alcalde, el popular Miguel
Celdrán, discutían acerca de supuestas irregularidades en la concesión
de contratos municipales a una empresa privada.
Celdrán utilizó el término “maricona” para compeler a su
interlocutor a «llamar las cosas por su nombre». Celdrán se defendía
así de acusaciones de su opositor.
Disculpas públicas
La Fundación Triángulo, que trabaja por los derechos de gays, lesbianas, bi y transexuales quiere que Celdrán se disculpe. De lo contrario, van a querellarse por lo que consideran «una actitud insultante, más propia del pasado de este país que del futuro».
Miriam Navas, presidenta del Colectivo de Lesbianas, Gays,
Transexuales y Bisexuales de Madrid (COGAM), ha manifestado que «es lo
que realmente está en el ambiente, en lo cotidiano. Seguimos asumiendo
la palabra maricón como insulto. Seguimos manteniendo el término como
algo culturalmente metido en el habla popular y tenemos que cambiarlo
poco a poco. Que se llame la atención en prensa, y se reprenda a los
que insultan ayuda a que la gente entienda que maricón no es un
insulto».
Con información de Cadena Ser
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